La mayoría de los episodios de yersiniosis son autolimitados, pero la enfermedad grave o prolongada, la bacteriemia sospechada y la infección en individuos inmunocomprometidos requieren terapia antibiótica dirigida. Este protocolo aborda esas presentaciones complicadas.
El tratamiento antibiótico está indicado en infecciones diarreicas graves o complicadas, especialmente cuando la bacteriemia está presente o se sospecha, o cuando el paciente está inmunocomprometido. En estos contextos, la selección del tratamiento empírico debe tener en cuenta los patrones de susceptibilidad del organismo.
La clase de antibióticos principal utilizada en la yersiniosis grave son las quinolonas. Existen regímenes alternativos que se seleccionan según la susceptibilidad, la gravedad de la enfermedad y los factores del paciente.
DOI: 10.3390/microorganisms13051133