Cuando la enfermedad de Wilson se presenta como insuficiencia hepática aguda, la evolución clínica puede deteriorarse rápidamente. Este escenario exige una toma de decisiones inmediata y estructurada, que incluye la derivación urgente a un especialista y la intervención farmacológica simultánea.
La insuficiencia hepática aguda por enfermedad de Wilson representa una presentación de alta urgencia. Todos estos pacientes requieren derivación urgente a un centro de trasplante hepático. La presencia de encefalopatía hepática determina la inmediatez de la inclusión en lista de espera para trasplante, aunque la derivación está indicada independientemente de ello.
La vía de manejo implica el inicio inmediato de farmacoterapia con quelantes, junto con la evaluación para trasplante hepático. Pueden emplearse estrategias puente mientras se determina la idoneidad para el trasplante. El trasplante hepático es un componente central de la vía de tratamiento en este contexto.
DOI: 10.1016/j.jhep.2024.11.007