La anemia hemolítica autoinmune cálida (AIHA cálida) requiere un tratamiento de primera línea rápido y estructurado para elevar la hemoglobina y resolver los síntomas hemolíticos. El enfoque se centra en una clase establecida de terapia inmunosupresora, combinada con soporte nutricional dirigido y, en casos inestables seleccionados, soporte transfusional.
La terapia con corticosteroides es la piedra angular del tratamiento inicial de la AIHA cálida, utilizada en casi todos los pacientes. La suplementación nutricional se incorpora de manera universal, y la transfusión de glóbulos rojos se reserva para presentaciones médicamente inestables. El régimen completo — incluyendo agentes específicos, secuenciación, estrategia de reducción gradual y criterios de transfusión — está disponible en el protocolo completo.
La terapia exitosa apunta a un nivel estable de hemoglobina por encima de 10 g/dL con un aumento medible en la Hgb, y la resolución completa de los síntomas.
DOI: 10.1182/hematology.2022000405