La leishmaniasis visceral (LV) que se presenta en un paciente inmunosuprimo sin coinfección por VIH, incluidos receptores de trasplante de órgano sólido, personas con neoplasias linfáticas o hematológicas, y pacientes que reciben terapia inmunosupresora por otras indicaciones.
Los pacientes inmunosupresos con LV que no están coinfectados con VIH generalmente presentan tasas de respuesta más altas al tratamiento inicial y tasas de recurrencia más bajas que los individuos coinfectados con VIH, aunque la inmunosupresión subyacente exige un manejo cuidadoso y un seguimiento especializado estrecho.
Cuando se confirma un fracaso terapéutico, el retratamiento con una formulación lipídica de anfotericina es un enfoque clave; el protocolo completo basado en evidencia, que incluye todas las opciones y los puntos de decisión clínica, está disponible en el régimen estructurado completo.
DOI: 10.4269/ajtmh.16-84256
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