Este protocolo aplica a pacientes que presentan evidencia clínica y de laboratorio de leishmaniasis visceral (LV) y son inmunocompetentes, es decir, sin ningún defecto inmunitario congénito o adquirido identificado, incluido el VIH/SIDA.
El paciente cumple los criterios clínicos y de laboratorio para LV y no presenta inmunodeficiencia subyacente. El tratamiento está indicado cuando existen tanto anomalías clínicas compatibles con LV como evidencia de laboratorio de LV. Un huésped inmunocompetente es específicamente aquel sin un defecto inmunitario congénito o adquirido, como el VIH/SIDA.
DOI: 10.4269/ajtmh.16-84256