La infección por virus varicela-zóster puede afectar la superficie ocular, presentándose como conjuntivitis con características que la distinguen de otras causas virales y que requieren un enfoque de manejo específico.
Los niños con varicela pueden presentar conjuntivitis que a veces se asocia con ulceración palpebral y/o vesículas límbicas o conjuntivales — hallazgos externos que determinan directamente el manejo de esta forma de conjuntivitis viral.
La terapia tópica dirigida a prevenir la infección secundaria forma parte del enfoque, reflejando la evolución natural de las lesiones vesiculares. El régimen completo — agentes específicos, secuenciación y puntos de decisión clínica — está disponible en el protocolo completo a continuación.