Las fístulas vesicovaginales pequeñas y no complicadas de menos de 1 cm representan una presentación clínica diferenciada en la que se pueden considerar enfoques no quirúrgicos antes de escalar a la intervención operatoria. El objetivo del manejo es la resolución completa de la fístula en un plazo de dos meses.
Este protocolo se aplica a pacientes que presentan una fístula vesicovaginal (FVV) pequeña y no complicada con un diámetro máximo inferior a 1 cm. En este subgrupo específico, el tratamiento conservador es habitualmente el enfoque inicial en lugar de la cirugía inmediata.
El manejo conservador es la estrategia de primera línea recomendada para esta presentación. La técnica principal consiste en el drenaje vesical prolongado mediante catéter, respaldado por medicación adyuvante. Existen varias opciones conservadoras adicionales más allá del enfoque de drenaje primario — el protocolo estructurado completo detalla cada una de ellas, junto con su uso adecuado.
Resolución de la fístula vesicovaginal en un plazo de dos meses. Si no se logra la resolución dentro de este período, se justifica una reevaluación y la consideración de la intervención quirúrgica.