Este protocolo se aplica a pacientes adolescentes con varicocele en quienes se ha confirmado una diferencia persistente en el tamaño testicular ipsilateral mayor de 2 mL o del 20%, en dos evaluaciones clínicas separadas realizadas con seis meses de diferencia, y/o que presentan hallazgos anormales en el análisis de semen.
En la edad adolescente, un varicocele se convierte en una indicación activa de manejo cuando el testículo ipsilateral muestra una discrepancia de tamaño documentada y persistente —confirmada en dos visitas con seis meses de diferencia— o cuando el análisis de semen es anormal. El tratamiento profiláctico está indicado cuando el deterioro del crecimiento testicular se confirma mediante exámenes clínicos seriados o ecografía Doppler y/o análisis de semen anormal.
La corrección quirúrgica del varicocele es el enfoque indicado en este contexto. Las técnicas microquirúrgicas se consideran las más efectivas entre las opciones disponibles, y también existen varias alternativas de procedimiento. Los criterios de selección específicos, la técnica preferida y el algoritmo de manejo completo están contenidos en el protocolo completo.