Este protocolo aborda a los pacientes con miomas uterinos que causan síntomas de masa o presión pélvica en quienes el tratamiento médico de primera línea con un agonista o antagonista de GnRH no logró el grado esperado de reducción del tamaño del mioma ni un alivio adecuado de los síntomas, y la intervención procedimental o quirúrgica es el siguiente paso apropiado.
El tratamiento médico de primera línea con un agonista o antagonista de GnRH tiene como objetivo reducir el volumen del mioma — hasta un 50% del volumen inicial en aproximadamente tres meses — y una reducción correspondiente del volumen uterino total. Cuando estos objetivos no se alcanzan de manera adecuada y los síntomas de masa o presión persisten, la situación clínica requiere un enfoque diferente.
El manejo en esta etapa se centra en opciones procedimentales y quirúrgicas que preservan el útero, con la elección guiada por el deseo de la paciente de preservar la fertilidad y/o el útero. Tanto las técnicas procedimentales mínimamente invasivas como la extirpación quirúrgica forman parte del panorama — qué opción es apropiada en qué situación clínica, y la secuencia completa de toma de decisiones, se detalla en el protocolo completo.
Los enfoques intervencionistas tienen como objetivo reducciones sustanciales en el volumen del mioma y uterino y altas tasas de alivio de los síntomas de masa. Por ejemplo, con la embolización de la arteria uterina, los resultados esperados incluyen una reducción del 50–60% en el volumen del leiomioma, una reducción del 40–50% en el volumen uterino y una reducción del 88–92% en los síntomas de masa. El protocolo completo abarca la gama completa de resultados esperados para las opciones disponibles.
DOI: 10.1016/j.jogc.2025.102970