Se identifica una lesión ureteral iatrogénica en el momento de la cirugía, antes de que se concluya el procedimiento. El paciente permanece hemodinámicamente estable en todo momento, lo que hace que la reparación definitiva inmediata sea factible y el curso de acción preferido.
Cuando la lesión se detecta en el intraoperatorio y el paciente está estable, la evidencia respalda firmemente su abordaje en ese momento. La reparación diferida se asocia con una necesidad significativamente mayor de intervenciones secundarias o terciarias. El enfoque de control de daños — con derivación urinaria y reconstrucción posterior — se reserva para pacientes traumatizados inestables y no aplica en este contexto.
El manejo depende de la naturaleza de la lesión. El abordaje puede incluir la desligadura y colocación de stent, colocación de stent o derivación urinaria para lesiones parciales, o reconstrucción quirúrgica para lesiones completas — incluyendo técnicas que pueden realizarse por laparoscopia con buenos resultados a mediano plazo. El protocolo completo paso a paso, incluida la selección de técnica, está disponible a través del enlace a continuación.