Este protocolo se aplica cuando la micología del cuero cabelludo o el cultivo devuelve un resultado positivo para especies de Microsporum y las especies de Trichophyton no están identificadas. La identificación a nivel de especie mediante cultivo es la base para la selección del antifúngico en este contexto.
Como regla general, la terbinafina es más eficaz contra las especies de Trichophyton (T. tonsurans, T. violaceum, T. soudanense), y la griseofulvina es más efectiva contra las especies de Microsporum (M. canis, M. audouinii). Confirmar Microsporum —con Trichophyton ausente— determina directamente qué antifúngico oral es el adecuado.
Un agente antifúngico oral es la piedra angular del tratamiento, seleccionado en función de la especie confirmada. El objetivo primario es la erradicación micológica más que la resolución clínica por sí sola; se recomienda repetir el muestreo micológico hasta lograr la curación micológica.