La tromboangiítis obliterante (enfermedad de Buerger) requiere una intervención de primera línea inmediata y estructurada. El manejo se centra en un factor modificable crítico de la actividad de la enfermedad, respaldado por una estrategia para prevenir eventos vasculares secundarios.
El protocolo de primera línea aborda un factor de riesgo modificable clave como intervención principal, junto con la prevención de eventos secundarios. El régimen secuencial completo —incluidos los criterios completos y los puntos de decisión clínica— está disponible a través del enlace a continuación.
El resultado objetivo es la remisión de la tromboangiítis obliterante. Cuando el factor modificable se elimina por completo, la enfermedad puede entrar en remisión y se puede evitar la amputación de extremidades.
DOI: 10.1155/2013/156905