En la hemorragia subaracnoidea aneurismática, el paso inicial del protocolo se centra en el control de la presión arterial — mantener la presión arterial sistólica por debajo de 180–200 mm Hg evitando la hipotensión (presión arterial media inferior a 65 mm Hg). Cuando este paso no logra o no mantiene esos parámetros objetivo, el protocolo estructurado escala al tratamiento definitivo del aneurisma roto.
El paso de tratamiento previo implica monitorización frecuente de la presión arterial y control de la presión arterial con medicamentos de acción corta, y reversión de urgencia de la anticoagulación en pacientes que reciben anticoagulantes. Los objetivos de ese paso — evitar la hipertensión grave (PA sistólica superior a 180–200 mm Hg) y evitar la hipotensión (presión arterial media inferior a 65 mm Hg) — no se alcanzaron, lo que desencadenó la escalada a la siguiente línea del protocolo.
El paso definitivo implica un abordaje quirúrgico o endovascular dirigido al aneurisma roto, realizado lo antes posible. La elección entre los abordajes y el momento preciso dependen de factores que no se resumen aquí — la vía de decisión estructurada completa está disponible a través del enlace a continuación.
Obliteración completa del aneurisma roto, para reducir el riesgo de resangrado.
DOI: 10.1161/str.0000000000000436
For patients with aSAH, surgical or endovascular treatment of the ruptured aneurysm should be performed as early as feasible after presentation, preferably within 24 hours of onset, to improve outcome.
For patients with aSAH, complete obliteration of the ruptured aneurysm is indicated whenever feasible to reduce the risk of rebleeding and retreatment.
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