El síndrome de hiperinfección y la estrongiloidiasis diseminada representan las presentaciones más graves de la infección por Strongyloides. Estas situaciones requieren un manejo inmediato y estructurado, guiado por un protocolo clínico específico.
Este protocolo está indicado para pacientes que se presentan con síndrome de hiperinfección o estrongiloidiasis diseminada — una situación de alta gravedad que requiere intervención clínica urgente y sistemática.
Cuando sea clínicamente viable, el enfoque consiste en la reducción o suspensión del tratamiento inmunosupresor, combinada con tratamiento antiparasitario con ivermectina. La vía de administración adecuada se determina según el estado clínico del paciente y su capacidad para tolerar el tratamiento.
Erradicación confirmada de Strongyloides, demostrada mediante exámenes negativos de heces y/o esputo.