Sesamoiditis
ICD-10 M86.8; M90.1 · ICD-11 FB84.Y

Sesamoiditis que Persiste Tras el Tratamiento Conservador: Qué Hacer Cuando el Reposo, la Descarga y los AINE No Han Funcionado

Escenario Clínico

La sesamoiditis provoca dolor en la primera articulación metatarsofalángica (MTF) por inflamación de los huesos sesamoideos situados bajo el dedo gordo del pie. Un ciclo inicial de tratamiento conservador es el primer paso estándar, pero cuando el dolor no se resuelve en el plazo esperado, está indicado un enfoque estructurado de segunda línea.

Tratamiento Previo — Criterio de Escalada

Un programa de primera línea de modificación de la actividad (reposo, evitar actividades de alto impacto como correr, saltar y usar tacones altos), descarga del apoyo (ortesis personalizadas, plantillas rígidas o acolchado blando en el calzado) y AINE orales durante hasta 3 semanas no logró la resolución del dolor sesamoideo en la primera articulación MTF en reposo y durante la carga. Esta falta de resolución es el desencadenante clínico para la siguiente línea de tratamiento.

Enfoque de Segunda Línea (Resumen Parcial)

Cuando el tratamiento conservador fracasa, el protocolo avanza hacia intervenciones más específicas. Estas incluyen tratamiento intervencionista guiado por imagen dirigido al área sesamoidea afectada y/o modalidades de rehabilitación física estructurada. El régimen completo — incluidos el tipo de intervención, la secuencia y el momento — está disponible a través del enlace siguiente.

Objetivos del Tratamiento (en los primeros 3 meses)
Acceso Inmediato a Regímenes Estructurados Basados en Evidencia

References

DOI: 10.3390/medicina61071215

If symptoms persist, the judicious use of image-guided corticosteroid injections is advised.

Choi et al. included corticosteroid injections, with some patients receiving up to three ultrasound-guided injections at three-week intervals.

Physical therapy modalities (such as structured rehabilitation exercises and shockwave therapy) restore function.

Shockwave therapy uses sound waves to promote healing in the affected area, while laser therapy uses light energy to accelerate recovery and alleviate pain.

Thompson et al. documented a baseline VAS of 6, which decreased to 2 at the end of treatment and reached 0 at the one-year follow-up.

In the persistent pain group, the score remained low at 14.3 (range: 11–22), while in the pain-free group, it significantly increased to 26.6 (range: 23–32), reflecting a better functional outcome.

View source ↗