Síndrome de Leucoencefalopatía Posterior Reversible
ICD-10 I67.8; I67.4 · ICD-11 8B22.Y.1

RPLS con Hipertensión Aguda: Qué Hacer Cuando los Agentes Antihipertensivos de Primera Línea No Han Alcanzado los Objetivos de Presión Arterial

En el síndrome de leucoencefalopatía posterior reversible con hipertensión aguda, el manejo comienza con agentes antihipertensivos intravenosos continuos de primera línea junto con medidas de soporte. Cuando ese paso inicial no logra llevar la presión arterial dentro del rango requerido, entra en acción un protocolo de escalada definido.

Línea Anterior: Agentes de Primera Línea Insuficientes

La terapia inicial con agentes antihipertensivos intravenosos continuos de primera línea —incluyendo labetalol, nicardipina o nimodipina— no logró alcanzar los objetivos de presión arterial requeridos: una reducción gradual de no más del 20–25% en las primeras horas, con una presión arterial media entre 105 y 125 mm Hg.

Objetivos Clínicos

Los objetivos de presión arterial permanecen sin cambios para este paso de escalada: reducir la presión arterial gradualmente en no más del 20–25% en las primeras horas, con el objetivo de una presión arterial media de 105–125 mm Hg. Generalmente se requiere administración intravenosa continua para mantener este control.

Enfoque de Escalada (Descripción Parcial)

Este protocolo escala a agentes antihipertensivos intravenosos de segunda línea. La selección del agente, la orientación de dosificación específica, la secuenciación y los parámetros de monitorización se detallan en el régimen estructurado completo a continuación.

References

DOI: 10.1136/practneurol-2021-003194
First-line antihypertensive agents include nicardipine (5–15 mg/hour), labetalol (2–3 mg/min) and nimodipine; second-line agents include sodium nitroprusside, hydralazine and diazoxide.
Patients with acute hypertension should have their blood pressure gradually reduced by no more than 20%–25% in the first few hours to avoid the risk of cerebral, coronary and renal ischaemia.
Clinicians should aim for a mean arterial pressure of between 105 and 125 mm Hg, and continuous intravenous infusions are often required.
View source ↗