RPLS con Hipertensión Aguda: Qué Hacer Cuando los Agentes Antihipertensivos de Primera Línea No Han Alcanzado los Objetivos de Presión Arterial
En el síndrome de leucoencefalopatía posterior reversible con hipertensión aguda, el manejo comienza con agentes antihipertensivos intravenosos continuos de primera línea junto con medidas de soporte. Cuando ese paso inicial no logra llevar la presión arterial dentro del rango requerido, entra en acción un protocolo de escalada definido.
La terapia inicial con agentes antihipertensivos intravenosos continuos de primera línea —incluyendo labetalol, nicardipina o nimodipina— no logró alcanzar los objetivos de presión arterial requeridos: una reducción gradual de no más del 20–25% en las primeras horas, con una presión arterial media entre 105 y 125 mm Hg.
Los objetivos de presión arterial permanecen sin cambios para este paso de escalada: reducir la presión arterial gradualmente en no más del 20–25% en las primeras horas, con el objetivo de una presión arterial media de 105–125 mm Hg. Generalmente se requiere administración intravenosa continua para mantener este control.
Este protocolo escala a agentes antihipertensivos intravenosos de segunda línea. La selección del agente, la orientación de dosificación específica, la secuenciación y los parámetros de monitorización se detallan en el régimen estructurado completo a continuación.