El síndrome de leucoencefalopatía posterior reversible (PRES/RPLS) requiere un reconocimiento oportuno y acción inmediata. El objetivo central es identificar y revertir el factor desencadenante del síndrome, antes de que se produzca un daño irreversible.
El manejo es de soporte. La primera prioridad es identificar y eliminar o revertir el factor precipitante, que puede incluir un medicamento causante como un agente quimioterapéutico o inmunosupresor. La hidratación y la corrección de los trastornos electrolíticos también son necesarias como parte del manejo inmediato.
Cuando hay hipertensión aguda, el protocolo requiere una reducción estructurada y gradual de la presión arterial mediante agentes antihipertensivos intravenosos de primera línea administrados en infusión continua. El enfoque se titula cuidadosamente para evitar una reducción excesiva e isquemia de órganos diana.
Reducción controlada de la presión arterial, no más del 20–25% en las primeras horas, con el objetivo de alcanzar una presión arterial media dentro del rango terapéutico seguro, sin precipitar isquemia cerebral, coronaria o renal.
DOI: 10.1136/practneurol-2021-003194