No todas las presentaciones de vasculitis retiniana requieren tratamiento inmediato. Cuando la inflamación es leve, la agudeza visual está bien preservada y la afectación retiniana es limitada, puede ser apropiado un enfoque más conservador.
Inflamación intraocular leve con buena agudeza visual — 20/40 o mejor — y ausencia de afectación retiniana extensa. Esto incluye casos de actividad mínima de la enfermedad en los que es posible que no se requiera intervención alguna.
El manejo en este contexto puede ir desde la observación estrecha hasta un enfoque basado en corticosteroides, según la evaluación clínica. La elección entre las opciones y los criterios que la orientan se detallan en el protocolo completo.
Supresión de la inflamación intraocular, con mejoría clínica esperada dentro de un período definido tras la intervención.
DOI: 10.25259/JORP_34_2024