Este protocolo abarca a pacientes con cáncer de recto localizado situado en el tercio inferior o medio del recto en quienes la preservación de órgano es el objetivo principal. El tumor es proficiente en la reparación de errores de apareamiento (MMR-p) y microsatélite estable (MSS). La planificación del tratamiento se centra en estrategias multimodales diseñadas para lograr la regresión tumoral evitando la resección quirúrgica.
El objetivo es lograr una respuesta clínica completa (cCR), evaluada mediante tacto rectal, sigmoidoscopia y resonancia magnética en la reestadificación 12 semanas después del inicio de la radioterapia. Cuando se detecta una respuesta casi completa (near-cCR), se recomienda una nueva reestadificación tras un intervalo adicional.