La embolia pulmonar aguda que ocurre durante el embarazo o en las primeras seis semanas posparto representa un desafío clínico particular que requiere una estrategia de tratamiento adaptada a los cambios fisiológicos y las restricciones de seguridad propias del embarazo y la lactancia.
EP aguda confirmada en una paciente embarazada o en el período posparto (hasta 6 semanas tras el parto). La selección del anticoagulante y la dosificación deben tener en cuenta los cambios relacionados con el embarazo y el perfil de seguridad para el feto o el lactante.
La estrategia anticoagulante recomendada se centra en una clase específica de anticoagulante inyectable, administrado a dosis terapéutica y calibrado según el peso corporal registrado al inicio del embarazo. Los anticoagulantes orales de acción directa de nueva generación no son adecuados en esta población.
DOI: 10.1093/eurheartj/ehz405