Este protocolo se aplica a hombres con cáncer de próstata que han sido sometidos a prostatectomía radical y posteriormente desarrollan recurrencia bioquímica — definida como dos elevaciones consecutivas de PSA por encima de un nivel indetectable — sin metástasis a distancia confirmadas por imágenes.
Un PSA en aumento después de la prostatectomía, en ausencia de metástasis a distancia detectables, indica recurrencia bioquímica (BCR). El criterio de dos elevaciones consecutivas de PSA distingue la recurrencia verdadera de las fluctuaciones transitorias. El reconocimiento temprano y la acción oportuna en esta etapa son fundamentales para prevenir la progresión de la enfermedad.
El manejo se centra en la radioterapia de rescate temprana dirigida al lecho prostático, administrada tan pronto como se tome la decisión de tratar, combinada con terapia hormonal. El régimen completo — incluyendo técnica, umbrales de dosis, secuenciación y criterios de elegibilidad — se detalla en el protocolo estructurado completo.