El sangrado vaginal posmenopáusico en el contexto de hiperplasia endometrial con atipía representa un escenario clínico de alto riesgo que requiere un manejo estructurado y oportuno. Cuando la paciente es una candidata quirúrgica adecuada, un protocolo basado en evidencia orienta el abordaje preferido de primera línea.
La hiperplasia endometrial con atipía conlleva un riesgo significativo de progresión maligna: aproximadamente el 28 % de las pacientes con esta condición desarrollará cáncer endometrial en un periodo de 20 años. Debido a este riesgo, a las mujeres posmenopáusicas aptas se les debe ofrecer el manejo quirúrgico como opción de primera línea en lugar de alternativas conservadoras.
Para las mujeres posmenopáusicas elegibles, el abordaje recomendado es quirúrgico y tiene como objetivo tanto el útero como, dado el contexto posmenopáusico, estructuras adicionales para reducir el riesgo oncológico a largo plazo. El protocolo completo —incluido el alcance específico del procedimiento, los criterios de elegibilidad y la vía de decisión— está disponible a través del enlace a continuación.
DOI: 10.1016/j.ogrm.2025.09.009