Este protocolo se aplica al sangrado vaginal posmenopáusico en el que la investigación revela hiperplasia endometrial sin atipia — un hallazgo histológico que requiere un manejo estructurado para lograr la regresión y monitorizar la progresión.
La hiperplasia endometrial sin atipia (HE) se presenta frecuentemente con sangrado posmenopáusico. El riesgo de progresión a cáncer endometrial es bajo — inferior al 5% en 20 años — pero el manejo activo está indicado cuando es sintomática o cuando las medidas conservadoras resultan insuficientes.
El régimen para este escenario incluye un manejo activo basado en progestágenos sostenido durante un período mínimo definido, con la vía de administración preferida y las alternativas determinadas según la idoneidad de la paciente — el régimen completo está disponible en el protocolo completo.
Regresión de la hiperplasia endometrial, confirmada mediante biopsia endometrial en los intervalos de seguimiento programados.