La retinitis por CMV es una causa de uveítis posterior que amenaza la visión y que ocurre cuando las defensas inmunitarias están gravemente comprometidas — con mayor frecuencia en pacientes que viven con SIDA o en aquellos que reciben terapia inmunosupresora tras un trasplante de órganos. El reconocimiento temprano y un enfoque antiviral estructurado son esenciales para prevenir el daño retiniano progresivo.
La retinitis por CMV surge en estados de inmunocompromiso como el SIDA o en pacientes post-trasplante de órganos que reciben inmunosupresores. Se reconoce por una apariencia granular característica («pizza pie») y un patrón típico de extensión en «llama» a lo largo de los vasos sanguíneos retinianos — características que hacen que la identificación temprana sea crítica antes de que se pierda más territorio retiniano.
Resolución completa de las lesiones de retinitis por citomegalovirus, junto con la recuperación del estado inmunitario.
El manejo se centra en la terapia antiviral dirigida administrada de forma sistémica — ya sea por vía intravenosa u oral — siendo la vía intravenosa la opción primaria considerada. Cuando la mácula está amenazada, la administración antiviral intravítrea es una opción adicional. El tratamiento sigue una fase de inducción estructurada antes de pasar al mantenimiento.
DOI: 10.4103/0301-4738.58470