Este protocolo aborda el manejo de la vesícula porcelana caracterizada por calcificación intramural completa de la pared vesicular, en ausencia de síntomas o complicaciones de enfermedad vesicular, en un paciente joven y en buen estado físico que no presenta un riesgo elevado de mortalidad perioperatoria.
La calcificación de la vesícula biliar puede clasificarse según su extensión: la calcificación intramural completa es uno de los patrones reconocidos. En este escenario, el paciente es asintomático, libre de complicaciones vesiculares activas, y se considera un candidato quirúrgico adecuado dada su edad, condición física y bajo riesgo perioperatorio.
Para los pacientes que cumplen este perfil, se considera apropiado un abordaje quirúrgico mediante técnica mínimamente invasiva, con evaluación intraoperatoria de la pieza quirúrgica como paso obligatorio. El régimen estructurado completo —incluyendo los detalles procedimentales específicos— está disponible a través del enlace a continuación.