No todas las presentaciones de la neumonía por Pneumocystis (PCP) se manejan de la misma manera. Cuando las mediciones objetivas del intercambio gaseoso sitúan a un paciente en la categoría moderada a grave, el enfoque clínico difiere sustancialmente del de la enfermedad más leve, incluyendo el entorno asistencial, la vía de administración del tratamiento y las opciones de rescate disponibles si el tratamiento inicial resulta insuficiente.
La PCP de gravedad moderada a grave se define por un gradiente alveolo-arterial de oxígeno superior a 4,7 kPa, junto con una PaO₂ inferior a 9,3 kPa, medida en reposo respirando aire ambiente. Los pacientes que cumplen estos umbrales deben recibir tratamiento intravenoso iniciado en el hospital, con la posibilidad de transitar a terapia oral una vez establecida la respuesta clínica.
Para los pacientes de este estrato de gravedad que no responden al tratamiento inicial o lo toleran mal, la evidencia procedente de series de casos y estudios retrospectivos respalda una estrategia de rescate específica, que puede emplearse como monoterapia o en combinación. El régimen completo, incluida la selección del agente, la secuenciación y los puntos de decisión clínica, se encuentra en el protocolo completo.