Este protocolo aborda el paso de escalada en el manejo del desprendimiento de placenta: el punto en el que la estabilización materna inicial con resucitación con líquidos intravenosos por sí sola ha resultado insuficiente y el deterioro hemorrágico continúa progresando.
El enfoque de primera línea — estabilización materna inicial mediante resucitación con cristaloides, sin transfusión — se considera fallido cuando los signos vitales no se estabilizan: específicamente, cuando la frecuencia cardíaca no desciende por debajo de 100 lpm o la diuresis no supera los 30 mL por hora. Este fracaso define el umbral para la escalada al presente protocolo.
El objetivo clínico es una respuesta adecuada a la intervención escalada, definida por la estabilización de los signos vitales con frecuencia cardíaca por debajo de 100 lpm.
DOI: 10.1016/j.ajog.2022.06.059