Este protocolo aborda el desprendimiento agudo de placenta con una pérdida estimada de sangre inferior al 15%, compatible con shock hemorrágico clase 1. En esta etapa, la prioridad es la estabilización materna estructurada antes de considerar cualquier transfusión.
El manejo comienza con el aseguramiento del acceso intravenoso y el inicio de la resucitación con fluidos mediante cristaloides, combinado con una evaluación urgente de laboratorio que incluye parámetros hematológicos, de coagulación y tipificación sanguínea. El protocolo completo especifica el tipo de acceso IV requerido, qué pruebas de laboratorio obtener, un paso de pruebas cruzadas definido y un esquema de monitorización estructurado; estos detalles están disponibles en el protocolo completo a continuación.
La respuesta a la resucitación se mide por la estabilización de los signos vitales: frecuencia cardíaca inferior a 100 lpm y diuresis mayor de 30 mL por hora.
DOI: 10.1016/j.ajog.2022.06.059
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