El síndrome piriforme provoca dolor en la región glútea con distribución ciática, originado por la irritación o compresión a nivel del músculo piriforme. El enfoque de primera línea es conservador y, cuando está bien estructurado, tiene como objetivo la resolución completa de los síntomas en un plazo de cinco semanas.
Este protocolo aborda la presentación inicial del síndrome piriforme en pacientes que no han recibido tratamiento previo — una intervención de primera línea para quienes aún no han seguido un régimen conservador estructurado.
El régimen estructurado comienza con un breve período de modificación de la actividad, seguido de intervenciones manuales dirigidas al tejido blando afectado y a las regiones circundantes. Los detalles completos — incluyendo la secuencia y todos los componentes — se encuentran en el protocolo completo.
Resolución completa de los síntomas
Meta: antes de los 35 díasDOI: 10.5812/aapm.112825