La pericarditis tuberculosa puede manifestarse en distintas formas clínicas. Este protocolo aborda la presentación efusivo-constrictiva combinada — un patrón caracterizado por la presencia simultánea de líquido pericárdico y rasgos hemodinámicos constrictivos, que plantea desafíos diagnósticos y de manejo específicos.
La pericarditis tuberculosa se presenta clínicamente en tres formas reconocidas: derrame pericárdico, pericarditis constrictiva y una forma combinada — derrame junto con constricción. La variante efusivo-constrictiva es el foco de este protocolo.
El tratamiento implica terapia antituberculosa junto con monitoreo seriado de cambios estructurales en el pericardio. Cuando se desarrolla un cambio estructural específico, una intervención quirúrgica dirigida a la pared pericárdica se convierte en el siguiente paso clave — el algoritmo estructurado completo que especifica las indicaciones, la secuenciación y los criterios de monitoreo está disponible a través del protocolo.