Para las lesiones PeIN y T1a en las que está indicado el manejo quirúrgico — incluidas las situaciones en que el tratamiento tópico no ha sido adecuado — un protocolo quirúrgico estructurado y basado en evidencia orienta la intervención apropiada.
El manejo implica un procedimiento quirúrgico dirigido al tejido afectado, con atención cuidadosa tanto al control oncológico como a la preservación de la forma y la función. La técnica específica y sus indicaciones varían según las características de la lesión — el protocolo completo detalla las opciones procedimentales y los criterios de decisión.