Cuando la enfermedad inflamatoria pélvica se presenta con signos sistémicos graves —o cuando el tratamiento ambulatorio no es una opción— el enfoque clínico cambia a una vía de manejo hospitalario estructurado. Este protocolo abarca ese escenario específico.
Indicado para pacientes con EIP que presentan fiebre alta, náuseas, vómitos, dolor abdominal intratable o enfermedad grave; aquellos que han fracasado o no toleran la terapia oral; o aquellos en quienes no puede descartarse una urgencia quirúrgica.
Esta presentación justifica la hospitalización para la administración de antibióticos parenterales según un régimen de hospitalización recomendado por los CDC. Las opciones completas del régimen, la secuenciación y los criterios para la transición a la terapia oral se detallan en el protocolo completo.
Mejoría clínica en 48 a 72 horas tras el inicio del tratamiento.