Este protocolo cubre la fístula pancreática que se presenta como una fuga pancreática postoperatoria asintomática que no altera el curso normal de recuperación y se identifica bioquímicamente mediante el análisis del líquido del drenaje.
El criterio definidor es la detección de cualquier volumen medible de líquido del drenaje colocado intraoperatoriamente en el día postoperatorio 3 o después, con un nivel de amilasa mayor de 3 veces el límite superior normal de la institución. Esta presentación corresponde a lo que se clasificó como POPF Grado A bajo los criterios ISGPF de 2005 — una fuga asintomática que no requiere tratamiento ni intervención invasiva y no altera el curso postoperatorio esperado.
La evidencia actual respalda una estrategia conservadora y no intervencionista para esta presentación. El protocolo estructurado completo especifica la orientación completa sobre el manejo nutricional y el manejo del drenaje más allá de lo que se resume aquí.
DOI: 10.1097/JS9.0000000000001395