El absceso pancreático exige una evaluación hemodinámica inmediata y un manejo temprano y estructurado de fluidos. La estrategia inicial de reanimación se adapta al estado de volumen del paciente en el momento de la presentación y se monitoriza estrechamente durante las primeras 24–48 horas.
El manejo se centra en una reanimación intravenosa con fluidos moderadamente agresiva. La solución de Ringer lactato es preferida sobre el suero salino normal como fluido de reanimación. El abordaje específico — incluida la forma en que se titula el fluido según el estado de volumen — se detalla en el protocolo completo.
Los volúmenes de fluidos se reevalúan a intervalos definidos durante las primeras 6 horas de presentación y durante las siguientes 24–48 horas. Los puntos finales clínicos clave son una disminución medible del BUN — que refleja una mejor perfusión renal — y una disminución del hematocrito (hemodilución), ambos asociados con una reducción de la morbilidad y la mortalidad.
DOI: 10.14309/ajg.0000000000002645
We suggest moderately aggressive fluid resuscitation for patients with AP.
We suggest using lactated Ringer solution over normal saline for intravenous resuscitation in AP (conditional recommendation, low quality of evidence).
Additional boluses will be needed if there is evidence of hypovolemia (conditional recommendation, low quality of evidence).
Fluid volumes need to be reassessed at frequent intervals within 6 hours of presentation and for the next 24–48 hours with a goal to decrease the BUN.
In general, intravenous hydration providing for a decrease in the HCT (hemodilution) and/or decreased BUN (increased renal perfusion) have been shown to be associated with decreased morbidity and mortality.
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