El SHEO grave con hemoconcentración y deshidratación requiere ingreso hospitalario. Las complicaciones pueden incluir derrame pleural y grandes volúmenes de líquido abdominal que precisan intervención procedimental. El manejo hospitalario estructurado tiene como objetivo revertir estos cambios y restaurar el equilibrio fisiológico.
El manejo se centra en la atención de soporte hospitalaria estructurada, siendo el manejo del equilibrio de líquidos la prioridad clínica principal. Las intervenciones adicionales abordan el dolor, la tromboprofilaxis y las complicaciones según la respuesta clínica. El régimen completo —incluida la selección de agentes, la secuenciación y los umbrales clínicos— se encuentra en el protocolo.
DOI: 10.1111/1471-0528.70195