La otomicosis es una infección fúngica del conducto auditivo externo caracterizada por la acumulación de detritos fúngicos. Un manejo eficaz sigue una secuencia definida — que comienza con el desbridamiento mecánico y continúa con terapia antifúngica tópica dirigida — con el fin de eliminar tanto la infección activa como las esporas residuales.
La limpieza del oído — aspiración del material fúngico y los detritos — es el primer paso esencial. A continuación se administran gotas óticas antifúngicas tópicas, con un agente antifúngico específico recomendado como fármaco de elección. Las preparaciones tópicas coadyuvantes que actúan sobre el dolor, el prurito, el edema y la sobreinfección bacteriana secundaria también pueden tener un papel en la fase inicial. La selección completa del agente, la combinación y la duración se especifican en el protocolo estructurado.
Erradicación completa de las esporas fúngicas y resolución total de la otomicosis tras un ciclo definido de terapia antifúngica tópica.
DOI: 10.22541/au.170670973.33825129/v1