Este protocolo aborda a los pacientes con fractura patológica osteoporótica que cumplen uno o más criterios que los sitúan en riesgo de fractura muy alto — un subgrupo clínico diferenciado en el que el enfoque terapéutico difiere sustancialmente del manejo de riesgo estándar.
Para los pacientes que cumplen estos criterios, la evidencia actual y las guías clínicas apoyan de manera consistente un enfoque de osteoanabólico primero — una fase inicial con un agente formador de hueso, seguida de una fase de consolidación. También se especifican componentes nutricionales y de ejercicio complementarios.
La secuencia completa, la selección del agente, las duraciones y la estrategia de monitorización se detallan en el protocolo completo a continuación.
DOI: 10.1136/bmj‐2024-081250