La celulitis orbitaria requiere tratamiento antibiótico intravenoso empírico y precoz como primer paso. Cuando la mejoría clínica y la resolución de la fiebre no se producen en las 24–36 horas posteriores al inicio de dicho régimen, el enfoque terapéutico debe ser escalado.
El régimen inicial — antibióticos IV empíricos que incluían ceftriaxona y flucloxacilina, con corticosteroides sistémicos adyuvantes e higiene nasal — no logró mejoría clínica de la celulitis orbitaria ni ausencia de pirexia en las 24–36 horas posteriores al inicio del tratamiento. Este protocolo aborda el siguiente paso tras dicho fracaso.
Cuando no se observa la respuesta esperada al régimen antibiótico inicial, se añade cobertura adicional dirigida a un grupo bacteriano específico al tratamiento existente. El protocolo estructurado define qué agentes son apropiados y en qué circunstancias — el régimen completo está disponible a través del enlace a continuación.
DOI: 10.1016/j.survophthal.2017.12.001