La parálisis del nervio oculomotor puede presentarse con ptosis, diplopía y sensibilidad a la luz con pupila dilatada. El enfoque de manejo aborda estas manifestaciones de forma individual según lo que esté presente.
El manejo es sintomático. La oclusión es una consideración, cuyo papel depende del grado de ptosis — el protocolo completo especifica el conjunto completo de intervenciones dirigidas para el rango de características de presentación.
El régimen completo, incluidas las intervenciones adicionales y sus indicaciones, está disponible en el protocolo estructurado a continuación.
El objetivo es la resolución de la parálisis del nervio oculomotor. Una vez abordada la evaluación sistémica y estabilizado el paciente, se espera cierta mejoría en los primeros 6 meses del evento desencadenante. Con examinación periódica, puede observarse recuperación adicional hasta 1 año después del incidente.