La endocarditis trombótica no bacteriana en el contexto de cáncer avanzado y no curable requiere un enfoque clínico cuidadosamente considerado. El pronóstico general de la neoplasia subyacente determina sustancialmente qué intervenciones son apropiadas.
Este protocolo se aplica a pacientes con cáncer avanzado y no curable que desarrollan endocarditis trombótica no bacteriana. En esta población, es poco probable que la cirugía influya en el resultado final y tampoco se espera que prevenga la embolización recurrente.
El manejo se centra en corregir la causa subyacente. La intervención quirúrgica no se realiza en este contexto.
DOI: 10.1016/j.ejcts.2007.07.029