La endocarditis trombótica no bacteriana (NBTE) requiere una decisión de tratamiento cuidadosa e individualizada. La idoneidad de la intervención depende en gran medida del estado clínico general del paciente y de la naturaleza de sus comorbilidades; no todos los pacientes son candidatos al mismo enfoque.
El protocolo estructurado para esta condición identifica la intervención quirúrgica como una posible vía de tratamiento. Si está justificada depende del cuadro clínico del paciente: específicamente, si las comorbilidades o complicaciones hacen de la recuperación una perspectiva realista.
DOI: 10.1016/j.ejcts.2007.07.029