Disreflexia Autonómica en LME (T6 o Superior): Manejo de la Vejiga Neurógena Cuando la Presión Arterial Sistólica Permanece Elevada Tras las Medidas Iniciales
La disreflexia autonómica (DA) es una emergencia médica específica de pacientes con lesión medular en el nivel neurológico T6 o superior. Cuando las medidas inmediatas estándar no logran devolver la presión arterial sistólica a los valores basales, se requiere un siguiente paso farmacológico definido.
Escenario Clínico
Este protocolo se aplica a pacientes con vejiga neurógena en el contexto de DA y LME en el nivel neurológico T6 o superior, cuando la presión arterial sistólica supera los 150 mm Hg o es más de 20 mm Hg por encima del valor basal individual del paciente. Los pacientes que presentan síntomas clásicos persistentes —rubor facial, sudoración, cefalea, visión borrosa y sensación de muerte inminente— no están adecuadamente controlados solo con medidas conservadoras.
Cuando el Primer Paso No Ha Funcionado
El manejo estándar de primera línea —interrumpir el procedimiento desencadenante, drenar de inmediato la vejiga urinaria, colocar al paciente en posición vertical en silla de ruedas, aflojar la ropa ajustada y los dispositivos constrictivos, y continuar la monitorización hemodinámica— constituye la respuesta inicial esperada. Este protocolo se aplica cuando esas medidas no han logrado su objetivo primario: que la presión arterial sistólica regrese a los valores basales con signos vitales estables.
Enfoque del Siguiente Paso
Cuando el manejo de primera línea no controla adecuadamente la presión arterial, la intervención farmacológica con un agente vasodilatador es el siguiente paso establecido —los nitratos representan la clase de medicamentos más utilizada para el control de la presión arterial elevada refractaria asociada a DA. El protocolo completo especifica la selección del agente, las consideraciones de aplicación y los requisitos de monitorización.
References
AD is a medical emergency specific to patients with SCI at the neurologic level T6 or above.
Patients with a systolic blood pressure greater than 150 mm Hg and/or 20 mm Hg above baseline who exhibit persistent classic symptoms such as flushing, sweating, headache, blurry vision, and a sense of impending doom are not adequately managed.
In general, nitrates are the most commonly used medication to manage refractory AD associated blood pressure elevation because they have a direct relaxant effect on vascular smooth muscles, leading to dilation of coronary vessels and peripheral veins.
The topical application of 1 to 2 inches of 2% nitroglycerine paste on the skin, above the level of the spinal cord lesion, is effective and can be easily removed in order to minimize the subsequent risk of hypotension once the hypertensive crisis subsides.
Alternatively, nifedipine, a dihydropyridine, voltage-sensitive calcium channel blocker, can be used.
When it is administered in immediate-release sublingual form (10 mg capsules), it exerts coronary and peripheral vasodilator properties.
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