La fascitis necrosante (FN) puede presentarse como una infección monomicrobiana. Cuando Vibrio vulnificus es el microorganismo causal confirmado, la estrategia terapéutica se ajusta para dirigirse a este agente patógeno específico una vez que se establece la etiología microbiana.
Este protocolo aplica a los casos de fascitis necrosante en los que Vibrio vulnificus ha sido documentado como el agente causal. La FN puede ser monomicrobiana —causada por microorganismos como Vibrio vulnificus— o polimicrobiana. Una vez confirmada la etiología microbiana, la cobertura antibiótica debe modificarse adecuadamente para reflejar el agente patógeno identificado.
El manejo requiere una intervención quirúrgica urgente combinada con un régimen antibiótico dirigido específicamente contra Vibrio vulnificus. El régimen incluye una combinación de clases de antibióticos; la selección completa de agentes, la dosificación y la secuenciación se detallan en el protocolo completo.
El objetivo de la terapia es la mejoría clínica y la ausencia de fiebre durante 48–72 horas, junto con la resolución de la necesidad de desbridamiento quirúrgico adicional.