La fascitis necrosante requiere intervención urgente. Cuando el microorganismo causante ha sido confirmado como Aeromonas hydrophila, la estrategia antibiótica debe dirigirse al patógeno identificado: la etiología microbiana confirmada determina directamente la selección del tratamiento adecuado.
La fascitis necrosante puede ser monomicrobiana o polimicrobiana. Aeromonas hydrophila es una causa reconocida de la forma monomicrobiana. Una vez determinada la etiología microbiana, la cobertura antibiótica debe modificarse adecuadamente para reflejar el patógeno confirmado.
El manejo se centra en el desbridamiento quirúrgico oportuno en combinación con terapia antibiótica dirigida al microorganismo confirmado. El régimen completo —incluida la selección del agente y la combinación específica utilizada— se detalla en el protocolo completo.
DOI: 10.1093/cid/ciu296