¿Cuál Es el Tratamiento de la Fascitis Necrosante?
Escenario Clínico
La fascitis necrosante es una infección grave y rápidamente progresiva de los tejidos blandos. Cuando el diagnóstico es confirmado o sospechado — especialmente en pacientes que presentan signos de toxicidad sistémica — se requiere una intervención inmediata para limitar la pérdida de tejido y prevenir desenlaces fatales.
Enfoque del Tratamiento
La intervención quirúrgica es la piedra angular del manejo. Esta se combina con terapia antibiótica empírica de amplio espectro dirigida tanto a organismos aerobios como anaerobios, incluyendo cobertura para MRSA. La combinación específica y la duración son determinadas por la respuesta clínica.
Los detalles completos del régimen — selección de medicamentos, secuenciación y criterios quirúrgicos de seguimiento — se encuentran en el protocolo estructurado completo a continuación.
Objetivos del Tratamiento
El punto final primario es la mejoría clínica junto con la ausencia sostenida de fiebre durante 48–72 horas, momento en el que también se reevalúa la necesidad de desbridamiento adicional.
References
DOI: 10.1093/cid/ciu296
- Prompt surgical consultation is recommended for patients with aggressive infections associated with signs of systemic toxicity or suspicion of necrotizing fasciitis or gas gangrene (severe nonpurulent; Figure 1) (strong, low).
- Empiric antibiotic treatment should be broad (eg, vancomycin or linezolid plus piperacillin-tazobactam or plus a carbapenem, or plus ceftriaxone and metronidazole), as the etiology can be polymicrobial (mixed aerobic-anaerobic microbes) or monomicrobial (group A Streptococcus, community-acquired MRSA) (strong, low).
- Surgical intervention is the primary therapeutic modality in cases of necrotizing fasciitis and is indicated when this infection is confirmed or suspected.
- Empiric treatment of polymicrobial necrotizing fasciitis should include agents effective against both aerobes, including MRSA, and anaerobes.
- In the absence of definitive clinical trials, antimicrobial therapy should be administered until further debridement is no longer necessary, the patient has improved clinically, and fever has been absent for 48–72 hours.
View source ↗