Este protocolo aborda el síndrome mielodisplásico clasificado como de mayor riesgo (IPSS-R 4.0 o superior) en pacientes con estado muy frágil — una población clínica diferenciada cuyo manejo está determinado tanto por la gravedad de la enfermedad como por la fragilidad del paciente.
El SMD de mayor riesgo engloba a pacientes con un IPSS-R de 4.0 o superior, incluidos aquellos en las categorías de alto y muy alto riesgo, así como los pacientes IPSS-R de riesgo intermedio restantes en este rango. Cuando este perfil de riesgo coincide con un estado muy frágil, la toma de decisiones terapéuticas se guía por el estado general del paciente y su tolerancia.
El enfoque en este contexto se centra en los cuidados de soporte. Esto incluye soporte transfusional y cobertura antimicrobiana según corresponda — con especial atención al nivel de hemoglobina al que se administran las transfusiones, que puede variar según la tolerancia individual del paciente y la presencia de otras afecciones. El protocolo completo especifica los criterios, umbrales, secuenciación y vía de decisión clínica completos.
El objetivo principal es mantener la hemoglobina en un nivel adecuado, con el umbral objetivo ajustado al alza en pacientes con comorbilidades o mala tolerancia funcional.
DOI: 10.1016/j.annonc.2020.11.002