Cuando se produce un paro cardíaco y el potasio sérico es igual o superior a 6.5 mmol/L, la hiperpotasemia debe considerarse activamente como la causa precipitante. Reconocerla en el momento del paro o cerca de él abre una ventana estrecha para una intervención dirigida junto con la reanimación.
Paro cardíaco en el que la hiperpotasemia (K⁺ sérico ≥ 6.5 mmol/L) es la causa conocida o sospechada. Cuando se alcanza este umbral de potasio antes o al inicio del intento de reanimación, la hiperpotasemia debe considerarse como la etiología subyacente potencial que desencadena el paro.
El manejo se integra con la práctica estándar de soporte vital avanzado. Tanto el calcio intravenoso como la combinación de insulina-glucosa se encuentran entre las intervenciones agudas clave en este contexto. La secuencia completa, los pasos adicionales y los criterios para cada intervención se detallan en el protocolo estructurado completo.