Este protocolo está dirigido a pacientes con esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH) que también presentan dislipidemia. La coexistencia de estas condiciones eleva el riesgo cardiovascular aterosclerótico, convirtiendo el manejo lipídico en una prioridad terapéutica central junto con las consideraciones hepáticas.
El manejo en este contexto implica una intervención farmacológica hipolipemiante — el enfoque se centra en una clase específica de agentes dirigidos a la reducción del colesterol. La guía clínica completa, incluyendo la selección del agente y el contexto terapéutico, se detalla en el protocolo completo.
El objetivo medible principal de este protocolo es la reducción del LDL-C, con el fin de disminuir el riesgo cardiovascular en pacientes con MASH y dislipidemia concurrente.