La disfunción eréctil masculina es la incapacidad persistente para lograr o mantener una erección suficiente para una actividad sexual satisfactoria. Este protocolo abarca el manejo de primera línea que combina intervenciones en el estilo de vida con opciones farmacológicas y no farmacológicas.
El manejo comienza con modificaciones en el estilo de vida — actividad física aeróbica, reducción de peso y control de los factores de riesgo cardiovascular — que se inician antes o de forma simultánea con la farmacoterapia. Cuando la farmacoterapia es apropiada, el tratamiento oral de primera línea implica una clase específica de agentes vasoactivos; dentro de esta clase existen varios agentes disponibles, cada uno con su propio perfil de inicio y duración de acción. Para los pacientes que prefieren o requieren un enfoque no oral, también existen opciones alternativas de primera línea. El régimen completo — incluida la selección específica del agente, los parámetros de dosificación y la secuenciación clínica — se encuentra en el protocolo completo.
Lograr una erección con rigidez suficiente para una relación sexual satisfactoria.