Este protocolo se aplica al absceso pulmonar ubicado central o proximalmente, en el que las imágenes demuestran una vía aérea bronquial que conduce directamente al absceso — el signo bronquial. Esta presentación es distinta del absceso periférico y determina la vía clínica a seguir.
La ubicación del absceso y la presencia de una vía aérea bronquial que se comunica con él son los factores principales que guían la selección del manejo en este escenario. El drenaje endobronquial es una opción disponible específicamente para los abscesos ubicados central y proximalmente que cumplen este criterio.
El manejo de primera línea sigue una estrategia conservadora centrada en la antibioticoterapia sistémica. El protocolo completo especifica el régimen, los intervalos de monitorización y los puntos de decisión en los que se consideraría la escalada a un procedimiento invasivo.
El tratamiento tiene como objetivo la mejoría de los síntomas clínicos en los primeros 4 días. Si los pacientes no muestran mejoría clínica o radiológica en los primeros 7–14 días de antibioticoterapia, el protocolo proporciona orientación estructurada sobre los pasos a seguir.
DOI: 10.21037/jtd-23-1561